Comprar alfombra persa o oriental

¿Qué debes saber antes de adquirir una alfombra persa o oriental?

Si eres de esas personas que en alguna ocasión ha querido tener una alfombra persa u oriental pero no ha sabido en qué aspecto tenía que fijarse, te vamos a mostrar una serie de puntos para poder salir airoso de tu búsqueda. ¡Vamos a mostrároslo!

Cómo se ha fabricado la alfombra

Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta cuando vayas a comprar una alfombra es la manera en la que ha sido confeccionada. Las alfombras hechas a mano son piezas mucho más codiciadas respecto a las que han sido hechas de manera mecánica, ya que se tarda mucho más tiempo en confeccionarlas, son más caras (pueden llegar a tener un valor tres veces más alto) y los errores se corrigen a mano, aunque esas pequeñas imperfecciones son las que le dan ese encanto especial y permiten diferenciar la manera de elaborarlas.

Revisa la alfombra por del revés

Relacionada con el punto anterior, una de las maneras de poder ver esas imperfecciones es revisar la alfombra por la parte de atrás, es decir, por la que no quedará expuesta. Comprobando el reverso se puede ver de manera más clara si ha sido confeccionada a mano o ha sido tejida con una máquina. Como podrás intuir, las que ha hecho una máquina no suelen tener imperfecciones.

 

¿Con qué materiales ha sido confeccionada?

Los materiales que se suelen emplear son los llamados materiales tradicionales nobles, como el algodón, la seda o la lana. Cada uno de ellos se emplea en diferentes partes de la confección y, como norma, no se suelen encontrar materiales sintéticos. Como curiosidad, antiguamente también se utilizaba pelo de camello para su elaboración, aunque hoy en día está desestimado por varios motivos, entre ellos, el mal olor que desprendían las piezas.

 

Verifica su procedencia

Otro aspecto importante a tener en cuenta es de dónde procede. Hay que mirar la etiqueta para comprobar su lugar de origen. La auténtica alfombra persa está fabricada en Irán; los otros tapices son denominados alfombras orientales y pueden haber sido fabricadas en otros países como Turquía, Nepal o Afganistán. No significa que la calidad no sea equivalente entre ellas, pero sí debes sospechar si la alfombra ha sido fabricada en una zona en que no tengan la tradición de elaboración de tapices orientales.

 

Prueba el tacto de tu alfombra

No tengas reparos en poder tocarla y comprobar la pieza en toda su extensión. También es necesario que la desplieguen entera para comprobar las simetrías de los dibujos y las figuras representadas. Al final esa pieza te tiene que transmitir buenas sensaciones porque de alguna manera va a representar una parte de ti.

 

Mira la luminosidad del tejido del entramado

Lo ideal sería poder observar la alfombra en la zona donde iría colocada para poder valorar con precisión si es lo que estás buscando. Pero, obviamente, eso resulta complicado. Como alternativa te sugerimos que intentes visualizarla con una luz parecida a la del sitio donde lucirá en tu casa. Por ejemplo, si esa alfombra va a estar al lado de un ventanal con mucha luz, obsérvala con luz natural.

Al fin y al cabo la alfombra cumple una importante función como pieza de decoración y de esta manera te puedes hacer a la idea de cómo quedará expuesta en tu hogar.